Los hermanos de Paraguay son un océano de amor, un ejemplo de servidores que se han encargado con excelencia Sai de que estemos concentrado únicamente en vibrar en Amor Divino.
Tal es su nivel de detalle, que en la noche del sábado nos regalaron un acto cultural maravilloso.
La noche era ideal; brisa suave, cielo estrellado y el magnífico parque del complejo Marianella, engalanado con un figura de Sai Baba de cuerpo entero bellamente iluminado...cuando llegamos nos recibió un ángel de 15 años, llamado Lucrecia Taglioretti. Lucrecia es una joven no vidente que toca el violín con prodigiosidad; Dios nos habló a través del violín y Lucrecia fue un perfecto instrumento para vivir un momento de intensa conexión.
Y luego fue el turno del ballet que agasajó a cada país con su danza típica.
Ecuador, Argentina, Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay nos sentimos unidos a través de la música y baile de nuestra Madre Patria, unidas bajo el amoroso manto de la Madre Divina.
El día concluyó con un sentimiento unánime: "Muy feliz, muy feliz, muy feliz"
Hermoso como una flor.
ResponderEliminarFrancisco Argerntina
Sai Ram