viernes, 7 de octubre de 2011

Llegó la Caravana Sai a destino


Envueltos en su juego divino, los hermanos Sai de Argentina, emprendimos la caravana rumbo a Paraguay, al tan ansiado encuentro latinoamericano… irónicamente, después de mucha incertidumbre, aquellos que de un momento a otro y justo cuando se creía que no, Sai les tocó la puerta para invitarlos sin demasiados tapujos a que se animaran y concurrieran sin dudar al respecto.
A pesar de haber querido tener un dominio del tiempo, de la distancia, del camino y nuestro destino… la verdad es que nada salió como se esperaba precisamente, sino que todo se dio como Sai mismo lo hubo planeado desde el mismo momento que nos brindó la posibilidad de poder asistir a esta grandiosa oportunidad de compartir sus enseñanzas y justamente ponerlas en práctica.
El punto de partida que nos unió a quienes fuimos en la caravana, fue desde Nocan Kani (pcia. Sta Fe), dónde nos recibieron a todos, nos atendieron, mimaron y bendijeron como a Sai mismo lo hubieran hecho; luego nos despidieron enviando su luz y su gracia para nuestro largo viaje. Los cinco autos y los 23 pasajeros, incluyendo a Sai como uno más, de forma un poco demorada pero con mucha disposición y alegría comenzamos así el trayecto.
En el camino hubo algunos desencuentros, hubo quienes por un momento se dieron cuenta de que no llegaríamos en el tiempo estimado, pero no se perdió la calma simplemente por eso, ya que en todas las estaciones si es que había combustible, había fila de muchos vehículos para ello; por lo tanto era imprescindible que perdiéramos ese valioso tiempo esperando para poder continuar. Además, en tanto que se aprovechaba para ir al baño, estirar las piernas o comer algo… todo se volvía un poco lento. En la ruta, los camiones se volvían incontables y aún más nos demoraban en llegar a nuestro objetivo primero. Para no alejarnos mucho, debido que algunos iban delante y otros más atrás, acordamos puntos de encuentro para no perdernos; el primero fue en Reconquista (Sta Fe), luego siguió Resistencia (Chaco) y después de un tirón llegamos hasta Clorinda (Formosa), donde quienes habían llegado antes comenzaron los trámites de inmigración para realizar el cruce de la frontera. En este punto, luego de más de 10 horas de viaje y mucha cansancio, nos pusimos contentos porque estábamos en Paraguay, a pesar de que nuestro viaje aún no había concluido.
Al parecer hubo un inconveniente en el traspaso de los autos, algunos papeles que no teníamos idea que existían nos estaban exigiendo… ¡Swami se debía estar riendo!.  En ese momento, cuando aún dos de los autos no habían llegado, empezamos algunos a repetir el mantra gayatri , otros comenzaron a cantarle a ganesh y después de dar algunas vueltas buscando papeles que no había, de cruzar algunas miradas un poco perdidas, apareció el agente de aduana y nos cedió el paso como si acaso de pronto, estaba todo en bien… cruzamos entonces y cuando nos detuvimos del otro lado a esperar a los demás, quienes acababan de llegar a este punto, nos volvimos y allí estaba Sai sonriendo, en una magnífica puesta de sol naranja envolvió en calidez nuestros corazones y embelezó nuestras miradas. Cuando menos lo esperamos, los dos autos que faltaban ya se habían reunido y decidimos tomar una foto justo allí, todos juntos como lo hubimos hecho en Nocan Kani. En el cuadro de la escena había un gran cartel que decía “BBVA”, y automáticamente lo supimos… Bhagavan Baba Va a Atyra.
 Aunque no teníamos mucha idea de por dónde ir, pedimos alguna indicaciones de cómo llegar, muy ansiosos y extenuados emprendimos la última etapa de esta grandiosa experiencia de viajar en Sai familia  colocando unas cintas, celeste blanca y otra naranja, de los móviles para reconocernos fuera del alcance de la luz del día.
Adentrándonos ya, hubo un momento en que nos dispersamos y quedamos separados por un semáforo y casi nos perdimos por completo; pero hubo forma de alcanzar a detenernos y serenarnos, como para recapitular sobre la forma en que nos estábamos conduciendo… desde entonces ninguno llevó prisa, aunque lo único que queríamos era llegar, cada uno fue atento a que ninguno quedara fuera de vista. Sin embargo, algunos hermanos se desanimaron y creyeron que estábamos perdidos y que no llegaríamos, pues ya  nos había alcanzado la noche en un país extraño y desconocido; pero entre todos nos contuvimos y a pesar del cansancio, confiando en Sai, seguimos nuestro camino con alegría y casi sin volver a detenernos. 
En el momento  que llegamos a “Atyra”, estuvimos más que contentos y como si fuera poco, un ángel en motocicleta nos guió hasta la entrada misma de este maravilloso lugar llamado “Marianela”. Cuando al fin descendido de los vehículos para concluir nuestra gran travesía espiritual, nos abrazamos e hicimos tres Om, samasta loka y tres shanti, eternamente agradecidos al Señor Sai por habernos traído a todos durante todo el recorrido hasta aquí y por haber permitido que permanezcamos unidos.
Recibidos con muchísima devoción y amor, los hermanos de Paraguay con fuertes abrazos, hicieron propicio y bienaventurado el comienzo de este maravilloso encuentro. 

Llegamos a Destino!!!
Caravana Sai

3 comentarios:

  1. Gracias por hacernos sentir que estamos ahí con ustedes! Jey Sai Ram!

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  2. Gracias, no dejen de contarnos, seguimos paso a paso todas las peripecias y la siempre Omnipresencia de la Divina Madre. Saiabrazos para todos de Lili y Tati de San Marcos

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  3. Besos a risas a todos por tan claras señales de Felicidad

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